jueves, 2 de marzo de 2017

Llegar a viejo.

 Hay millares de partes lindas de llegar a viejo, vivir plenamente, tener experiencias, hablar con sabiduría, vivir. Tan solo vivir. Pero son mas las cosas tristes y melancólicas que llegar a viejo nos proporciona. Llegar a viejo y prepararse para una partida a lo desconocido, dejar acá sueños e ilusiones, dejar anhelos, sueños construidos, logrados, ganados, y desafortunadamente algunos pendientes. Pero irse es dejarlo todo, dejar el dolor de la partida en otros. Tengo miedo, miedo de verte partir, miedo de no poder tenerte a mi lado siempre, y aunque es algo un tanto apresurado, tengo miedo. Me dueles, y si la vida es un tanto injusta. La muerte o la enfermedad son leyes de la vida, todo sabemos que venimos pero es solo un ratito, es un rato de paraíso que nos brinda la vida. Pero no es mas que eso. Y cuando nos vamos que? dejamos a las personas que mas amamos, aquellas que nos alumbraron la mirada, aquellas que nos hicieron ser mejor cada día, esas por las que lo dábamos todo. Se quedan aquí, esperando un tan anhelado encuentro. 


Mi héroe. 

Siempre.