viernes, 6 de mayo de 2016

Beethoven.

Estoy sentada en el restaurante mas high de mi universidad, tiene una vista increíble, es costoso y el ambiente es bueno.
Vine sola, quería estarlo, lo necesitaba. Es raro, creo que las personas me miran distinto, todos vienen con su grupo de amigos, a desayunar, tomar café, hablar de nada... Es divertido... y triste, el hecho de que nadie sepa la guerra que cada uno lleva en su interior, es como, estas ahí, en medio de todos, sintiendo nada pero pensando en todo. En cómico. Y un poco insensible.

No se porque amo estar sola, o sea, es raro, amo estar sola pero no sentirme sola, me explico?
Es como el hecho de que se que sola todo esta bien respecto a nada, me refiero a la decisión que tome, estará bien porque solo estoy yo. Con alguien mas la cosa cambia.

Llevo casi toda la mañana acá, no se porque les quiero describir este momento, pero es que esta de locos, o sea, me siento increíble. No totalmente, pero si siento uno que otro placer. Es como que me siento muy bien, mucho mejor, al saber que yo se estar sola y el resto de personas o la mayoría no.
No se si es triste o es bueno, o que. El caso, llevo todo el rato acá con los audífonos puestos, desconectada de la vida que me rodea por un momento, y esta bien, todo esta bien.

La vida es irónica no?
Estoy sentada sola, con los audífonos puestos y Beethoven en ellos,  con un plato de desayuno gigante en mi mesa de gorda, y una botella de agua mas una manzana verde en mi maleta de flaca, viendo chicas perfectas desfilarme por delante con su vida aparentemente perfecta, con pantalones justos a la medida y camisetas ceñidas a la cintura, con la bota del pantalón remangada y el cabello hasta el final de la espalda, cejas perfectas, labios matte y mentes vacías.

No se si Beethoven me pone mas sentimental o que, pero estoy acá, fingiendo que todo esta bien, cuando quizá no lo esta.

No lo se.