domingo, 7 de febrero de 2016

In the good way.

Esta semana todo fue de maravilla. No hablo respecto a como me sentía o como estaba conmigo misma, lo digo en este sentido, en el sentido que nos vuelve miserables y que nos arrastra cada día mas a un infierno que quizá aun desconocemos.
Me asombra de mi misma lo fuerte y valiente que fui esta semana, me sentía delgada, sentía que la ropa me quedaba suelta, me salte las comidas en las noches, me tome mi cha con agua en ayunas, no sentía hambre. FUE INCREÍBLE.
El viernes en la noche era una ocacion especial para salir a comer, aunque trate de comer lo menos posible y lo mas -Saludable- igual comí.

Un crepe de vegetales y queso, puede que no sean muchas calorías, lo se.
Pero joder. Cualquier alimento a esa hora es mortal.
Era de esperarse, al día siguiente ya no estaba tan delgada como los días anteriores, había subido, otra vez sentía mis lonjas un poco mas pronunciadas.

Al día siguiente se repetia la misma ocacion, era importante con personas importantes que notaban cada una de mis acciones, no comí saludable, comí como un cerdo. Y ahora me veo como un cerdo.
Me duele de una manera loca, porque hasta el viernes a las 7 de la noche fue una increíble semana. Fue un increíble cuerpo.

Estoy un tanto deprimida, nostálgica, sin ganas de seguir. Algo me ha roto de una manera loca y no he podido superarlo.
Solo somos personas rotas, buscando personas mas rotas para rompernos juntos.