sábado, 13 de febrero de 2016

En el limbo.

No voy a mentir, en este mundo todo es difícil, decir si, lo es, decir no, lo es, mentir, esconderse, llorar, lastimarse, seguir, levantarse. Todo. No decidimos si entrar en este mundo o no, sencillamente vas entrando, poco a poco y luego de golpe, como cuando te vas quedando dormida.
Antes de estar en este infierno recuerdo haberme dicho a mi misma un centenar de veces. -tu vida no va a depender de ello, podrás entrar y salir cuando tu quieras- Algo así como ser un turista.
Pues no. Una vez dentro ya no puedes salir, y no puedes no porque no quieras, no puedes porque ya no sabes donde esta la salida, ya no sabes que camino tomar, Porque tu sentido de orientación muere, tu perspectiva de las cosas cambia, y lo que antes te hacia feliz ya no,

Estas en un limbo.

Es lo mas parecido a estar muerta que conozco, es como si tu alma saliera de tu cuerpo y aun pudieses ver tu cuerpo con vida lamentándose. Ves como poco a poco tu alma pierde el brillo o como pierdes el sentido de todo con el paso de los días.
Ya no se diferenciar entre estar bien, estar mal, sentir o no sentir.
Ya no se vivir. Se me olvido.
Lo olvide cuando empece a pensar mas en los números de la balanza que en ser alguien en la vida,
Al principio todo tenia un motivo, aun lo tengo, pero esta a punto de morir.

No puedo evitar hacerme daño,
Y es que hay tantas formas de hacer daño, que ya no se diferenciarlas.
He olvidado muchas cosas, la verdadera felicidad por ejemplo.

Por el momento la única que conozco es cuando los numero reflejados en un maldito pedazo de cristal bajan.


Me estoy muriendo.
Nos estamos matando.


Si la semana pasada había bajado algo, esta semana no. Esta semana lo subí y hasta el doble. No me he pesado pero lo siento. Uno siente.